martes, 16 de octubre de 2018

Gestión de activos viarios: principios, dificultades, perspectivas


Este es el texto de la conferencia que he dado el 16 de octubre de 2018 en el marco de la primera sesión del Simposio Nacional de Firmes celebrado en Madrid.

En 1978 los profesores Ralph Haas, de la Universidad de Waterloo, y W. Ronald Hudson, de la Universidad de Texas-Austin, publicaron “Pavement Management Systems”, un manual de algo más de cuatrocientas cincuenta páginas en el que por primera vez se exponía de forma exhaustiva y sistemática la doctrina de la gestión de los firmes de las carreteras. 



 

La obra está estructurada en seis partes:

  • El proceso de gestión de los firmes
  • Evaluación y comportamiento de los firmes
  • Las alternativas de diseño: análisis, evaluación y selección
  • Implantación
  • Ejemplos de diseño de actividades y sistemas de gestión
  • Mirando hacia delante

Los autores, en el prefacio de su obra, subrayan que en torno a los firmes hay que llevar a cabo muy diversas actividades, manejando multitud de datos, y de lo que se trata es de ejecutarlas de manera coordinada y eficiente. Además, destacan algo que es de interés en este simposio: aunque el libro no trata específicamente de los materiales viarios, debe tenerse presente que su comportamiento condiciona la gestión de los firmes. Aunque hacen algunas referencias a programas computacionales, dejan también claro que no son sino meras herramientas.


El último capítulo del libro lleva por título “Future Direction and Research Needs” y en él los profesores Haas y Hudson enfatizan la necesidad de integrar los sistemas de gestión de firmes en los más generales sistemas de gestión de la conservación viaria. Y terminaban diciendo que su intención era que en un futuro próximo el libro fuese actualizado en la medida en que los cambios tecnológicos y las condiciones lo justificasen.


Efectivamente, en 1994 publicaronModern Pavement Management”, incorporando como tercer autor a John Zaniewski, de la Universidad Estatal de Arizona. Habían transcurrido dieciséis años desde la edición anterior, en los cuales la evolución en el diseño de los firmes y en su gestión había sido notable. En concreto, un año antes se había publicado la todavía hoy vigente Guía AASHTO para el diseño de estructuras de firme, cuya primera parte se titula, no precisamente por casualidad, “Pavement Design and Management Principles”. Es decir, desde hace un cuarto de siglo es indiscutible que el diseño de los firmes no se puede desligar de la posterior gestión durante su ciclo de vida, la cual, como es sabido, ha de integrar una conservación ordinaria continuada, preferentemente preventiva, y sucesivas rehabilitaciones convenientemente planificadas.




En la 5ª Conferencia Internacional sobre Gestión de Firmes, celebrada en Seattle en 2001, Ralph Haas fue invitado a pronunciar una conferencia que tituló “Reinventing the Wheel”, en la que empezó afirmando que si bien, como se suele decir, no hay que perder el tiempo reinventando la rueda, en el caso de los sistemas de gestión de firmes, a pesar de que pudiera parecer que ya está todo hecho, es decir, que la rueda ya está inventada, hay aspectos sin resolver y hay cosas que se podrían hacer mejor.



Tras esa introducción estructuró su exposición en cuatro partes: una mirada retrospectiva a cómo habían evolucionado los sistemas de gestión de firmes, las claves del éxito en la gestión de firmes, las necesidades de mejora y las expectativas y oportunidades de futuro. En cuanto a esta última parte de la exposición, el profesor Haas terminó refiriéndose a aspectos tales como la consideración de las innovaciones en materiales y procedimientos constructivos, la necesidad de poder hacer análisis a muy largo plazo y la influencia en la gestión de las redes de la progresiva privatización de la explotación.


Las conferencias internacionales sobre la gestión de firmes, como esa en la que se produjo la mencionada intervención de Haas, se habían empezado a celebrar en 1985, inicialmente circunscritas al ámbito de Canadá y Estados Unidos; desde entonces se han sucedido con regularidad. A partir de la séptima edición, celebrada en 2008, pasaron a denominarse “International Conference on Managing Pavement Assets”, introduciéndose por tanto de manera explícita el concepto de activo aplicado a los firmes; la novena edición, la última hasta el momento, tuvo lugar en 2015.




Por otro lado, en junio de 2017 se celebró en Italia la denominada “World Conference on Pavement and Asset Management”. 



 


En todas estas reuniones la participación española ha sido poco significativa. Eso conduce inevitablemente a preguntarse si en España existe una preocupación real por la gestión de los firmes y en qué medida se han utilizado hasta ahora los sistemas de gestión en las diferentes redes españolas de carreteras.




Alguna preocupación por la gestión de los firmes se empieza a manifestar en España ya en la década de 1970, cuando una conocida empresa crea un departamento especializado en la auscultación de firmes y comienza a prestar este servicio a sociedades concesionarias de autopistas y a administraciones públicas. Sin embargo, antes de ese momento ya se gestionaban los firmes, naturalmente, aunque quizás a muchas administraciones les sucedía como al Monsieur Jourdain de Molière: lo hacían, pero no eran conscientes de ello.



En 1987, el año del Congreso Mundial de Carreteras que PIARC celebró en Bruselas, la OCDE definió lo que debe entenderse por sistema de gestión de firmes (Pavement Management System, PMS): “Es un procedimiento consistente en coordinar y controlar todas las actividades encaminadas a conservar los firmes de carreteras, asegurando la mejor utilización posible de los recursos disponibles, es decir, maximizando el beneficio para la sociedad” (así la recogíamos el Profesor Carlos Kraemer y yo mismo en la edición de 1993 de nuestro libro de “Firmes y Pavimentos”). 




Es probablemente en esos años cuando la preocupación por la gestión de los firmes en España se hace explícita y las administraciones viarias empiezan a plantearse el empleo de herramientas específicas con las que articular el procedimiento de coordinación y control al que se refiere la definición de la OCDE. Surgen empresas que empiezan a ofrecer esas herramientas, en unos casos desarrolladas por ellas mismas y en otros comercializando PMS desarrollados en otros países. El CEDEX trabaja así mismo de manera intensa en esa línea. Sin embargo, el progreso en España ha sido limitado desde entonces. Actualmente, son pocas las administraciones españolas de carreteras que tienen implantados y plenamente operativos verdaderos sistemas de gestión de firmes.


Un sistema de gestión de firmes puede presentar diversas estructuras, pero en cualquier caso debe constar al menos de tres módulos básicos (bases de datos, métodos de análisis y retroalimentación), los cuales englobarían los siguientes componentes (Guillermo Albrecht, 2009):

  • Datos de entrada (inventario, tráfico, drenaje, …)
  • Datos de inspecciones y auscultaciones, tanto funcionales como estructurales
  • Modelos de respuesta de los firmes
  • Modelos de deterioro y su conexión con los modelos de respuesta
  • Indicadores paramétricos y globales
  • Niveles a satisfacer asociados a los umbrales de los indicadores
  • Modelos de evolución
  • Tratamientos de rehabilitación, incluyendo sus costes y sus efectos en los indicadores
  • Modelos de costes asociados a la explotación y a la conservación
  • Criterios de decisión
  • Optimización y priorización
  • Aplicación de los resultados
  • Seguimiento del resultado y retroalimentación